Cuando Dios abre caminos donde no los hay
- hace 6 horas
- 1 Min. de lectura
18 de mayo
“Moisés extendió su brazo sobre el mar, y el Señor hizo retroceder el mar…” — Éxodo 14:21
El pueblo de Israel estaba atrapado. Frente a ellos estaba el mar rojo y detrás venía el ejército de Egipto. Humanamente no había salida. El miedo, la desesperación y la duda comenzaron a llenar sus corazones.
Pero justo en el momento donde parecía que todo había terminado, Dios abrió un camino en medio del mar.
La historia de Moisés nos enseña que Dios puede hacer posible lo imposible. Muchas veces nosotros también nos sentimos atrapados: problemas económicos, puertas cerradas, ansiedad, miedo al futuro o situaciones que no sabemos cómo resolver.
Y aunque pensamos que no hay salida, Dios sigue teniendo el control.
Lo más impactante es que el mar no se abrió hasta que Moisés obedeció y extendió su mano. A veces queremos ver el milagro antes de dar el paso de fe, pero Dios muchas veces nos pide confiar primero.
Tal vez hoy sientes que estás frente a un “mar rojo” en tu vida, pero recuerda esto: cuando Dios guía tu camino, ningún obstáculo es más grande que Su poder.
“El Señor peleará por ustedes; ustedes quédense tranquilos.” — Éxodo 14:14
Oración:
Dios, ayúdame a confiar en Ti aun cuando no vea salida. Así como abriste el mar para Moisés y Tu pueblo, abre caminos en mi vida donde parece imposible avanzar. Dame fe para obedecer y descansar en que Tú peleas mis batallas. Amén.



Comentarios