Ejercita tu...
- hace 10 horas
- 2 min de lectura
30 de junio
Que Dios mismo, el Dios de pa
z, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.1 Tesalonicenses 5:23
Muchas veces queremos estar bien espiritualmente, pero descuidamos otras áreas que también necesitan atención. Dios no solo se interesa por tu espíritu; también le importa tu alma, tus emociones, tu mente e incluso tu cuerpo. Todo en ti necesita cuidado, dirección y disciplina. No puedes pretender caminar fuerte si solo alimentas una parte de tu vida mientras las demás están agotadas, heridas o abandonadas.
Ejercitar tu cuerpo es entender que también es un regalo de Dios y que merece cuidado. No se trata de obsesión, apariencia o perfección, sino de responsabilidad. Tu cuerpo es el lugar donde habitas, el instrumento con el que sirves, trabajas, adoras y avanzas. Cuidarlo también es una forma de honrar a Dios, porque habla de orden, de disciplina y de gratitud por la vida que Él te ha dado.
Ejercitar tu alma es aprender a sanar lo que sientes, a cuidar tus pensamientos, a revisar lo que estás guardando por dentro y a no vivir ignorando tus emociones. Hay personas que oran mucho, pero nunca enfrentan lo que llevan en el corazón. Y el alma también necesita atención. Necesita verdad, descanso, sanidad, conversaciones con Dios y procesos sinceros donde puedas rendirle todo lo que te pesa.
Y ejercitar tu espíritu es permanecer cerca de Dios, alimentarte de Su Palabra, buscar Su presencia, fortalecer tu fe y aprender a depender más de Él. El espíritu no crece por costumbre, crece por relación, por intimidad, por obediencia y por constancia. Así como el cuerpo necesita movimiento y el alma necesita cuidado, tu espíritu necesita ser nutrido cada día para no enfriarse ni debilitarse.
Dios no quiere una vida partida, quiere una vida rendida por completo. Quiere enseñarte a vivir en equilibrio, a crecer de forma integral y a entender que cuidarte también es parte del proceso. Porque hay temporadas donde no solo necesitas orar más, también necesitas dormir mejor, ordenar tu mente, sanar tu corazón y volver a poner cada área en las manos de Dios.
Oración
Señor, hoy quiero poner delante de Ti cada parte de mi vida. Mi cuerpo, mi alma y mi espíritu. Reconozco que muchas veces he cuidado unas áreas y he descuidado otras, y por eso hoy te pido que me enseñes a vivir en orden, con sabiduría y con responsabilidad sobre todo lo que me has dado. Amén,



Gracias mi amado padre celestial por todo lo bueno lo que aveces pienso que es malo te amo y necesito todos los días de. Mi vida hoy mi amado señor me entrego a ti en cuerpo y alma has de mi lo que tu quieras y que se haga solo tu voluntad en mi vida en la de mis hijos nietos sobrinos hermanos tíos primo todos te necesitamos amen amen
Amén 🙏🏽
Amen. gracias Señor por el cuerpo, el alma y el espíritu que me has dado. Ayúdame Señor a mantener el equilibrio adecuado y perfecto para cuidar sabiamente todo mi ser.
Gracias Dios tu me regalastes lavida un cuerpo para cuidarlo por que en mi cuerpo habita el espritusanto
Amén 🙏🏼 Señor gracias por enseñarme a vivir en orden y a crecer espiritualmente🤍🙏🏼