top of page

ENTRE LA PROMESA Y EL MILAGRO

  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

4 de abril


Lamentaciones 3:25-26 (NVI)“El Señor es bueno con quienes en él confían, con todos los que lo buscan; bueno es esperar calladamente la salvación del Señor.”



Sábado Santo es, quizá, el día más difícil de entender. No hay milagros visibles. No hay palabras nuevas. No hay señales del cielo. Solo silencio. Jesús ya murió. La cruz ya ocurrió. Y la resurrección… aún no se ve.


Es ese punto incómodo donde Dios prometió algo, pero todavía no sucede. Donde sabes que Él habló, pero la realidad que tienes enfrente parece decir lo contrario. Los discípulos vivieron ese día con el corazón roto y la mente llena de preguntas. Todo lo que creían se había detenido. Lo que esperaban no pasó como imaginaban. Y lo que veían… no tenía sentido.


Y si somos honestos, todos hemos estado ahí.En ese lugar entre la promesa y el milagro.

Ese espacio donde oraste, creíste, confiaste… pero aún no ves respuesta. Donde parece que Dios está en silencio, donde no hay movimiento, donde todo se siente en pausa.

Pero el silencio de Dios no es ausencia. Es proceso.


Aunque nadie lo veía, Dios seguía obrando. Aunque todo parecía terminado, el plan seguía en marcha. La tumba no era el final… era el lugar donde el milagro estaba siendo preparado.


Y lo mismo pasa contigo. Aunque no lo veas, Dios no se ha detenido. Aunque no lo sientas, Él sigue trabajando. Aunque parezca que todo está quieto, el cielo no está en pausa.

Sábado Santo nos enseña algo poderoso: la fe no solo cree cuando ve… la fe también permanece cuando no entiende.


Esperar no es perder el tiempo. Esperar en Dios es confiar en que Él sabe exactamente lo que está haciendo, incluso cuando tú no lo comprendes. Tal vez hoy estás en ese “sábado” de tu vida. Ese momento donde no ves respuestas, donde hay silencio, donde todo parece detenido.


Pero no te rindas. Porque el mismo Dios que hizo la promesa… es el mismo que traerá el milagro. Y aunque hoy no lo veas, el domingo viene en camino.


Oración:


Señor, hoy confieso que muchas veces me cuesta esperar. Me cuesta entender tu silencio y confiar cuando no veo nada. Pero hoy decido creer que Tú sigues obrando, incluso cuando todo parece detenido. Ayúdame a mantenerme firme entre la promesa y el milagro. Quita mi ansiedad, mis dudas y mi desesperación, y lléname de una fe que permanece. Enséñame a descansar en Ti, a confiar en tus tiempos y a no rendirme en medio del proceso. Sé que lo que prometiste, lo cumplirás. Amén.

10 comentarios


Liliana Sanchez
Liliana Sanchez
hace 14 horas

Bendiciones gracias mi Señor cada día caminando contigo paso a paso amén ❤️ ❤️ ❤️

Me gusta

Adriana Ospina
Adriana Ospina
hace 15 horas

Amén, el silencio de Dios no es ausencia. Es proceso.

Me gusta

Amén 🙏

Me gusta

Señor ayúdame a confiar y esperar en ti, aunque no vea la Respuesta. Tú Palabra y tú Promesa se Cumplirá en mí. Tú no eres Hombre para mentirme, ni hijo de Hombre para arrepentirte. 🙏🙏🙏

Me gusta

Adriana Malagon
Adriana Malagon
hace 18 horas

Señor solo se que debo caminar con ojos de Fe. Tu obras 🙏🏻 🙏🏻

Me gusta
bottom of page