Ese sueño no lo dejes
- pastorarielcastro
- hace 3 horas
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20 de enero 2026
Hay sueños que no nacen del orgullo ni de la ambición desmedida, sino del susurro de Dios en lo profundo del corazón. Son sueños que traen vida, propósito, servicio y amor. Esos sueños bonitos no aparecen por casualidad; Dios los deposita como semillas eternas.
El problema no es que el sueño muera… es que muchas veces lo dejamos morir.
Las decepciones, el paso del tiempo, las opiniones ajenas y el cansancio nos van convenciendo de que ya no vale la pena seguir creyendo. Pero cuando Dios te da un sueño, Él no se equivoca en el momento ni en la persona.
José soñó cuando era joven, y sus sueños parecían desmentidos por la traición, la cárcel y el olvido. Sin embargo, el sueño no murió, solo estaba en proceso. Dios usó cada etapa para formar el carácter que sostendría la promesa.
Encomienda al Señor tu camino; confía en Él, y Él actuará. Salmos 37:5 (NVI)
Persistir no significa que no duela, significa que decides no soltar lo que Dios te mostró, aun cuando todavía no lo ves. Los sueños de Dios resisten temporadas difíciles porque no dependen de circunstancias, sino de Su fidelidad.
Tal vez hoy sientes que ese sueño ya pasó, que fue solo una ilusión. Pero si ese sueño te acercaba más a Dios, te llevaba a amar mejor y a vivir con propósito, no era tuyo… era de Él.
Ese sueño no lo dejes.Ora por él, cuídalo en silencio, camina fielmente y confía. Dios no abandona lo que Él mismo inició.
Oración
Señor, ayúdame a no soltar los sueños que Tú pusiste en mi corazón. Dame fuerzas cuando me canse, fe cuando dude y paciencia para esperar Tu tiempo. Confío en que Tú sigues obrando, aun cuando no lo veo. Amén.



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