top of page

Paso a paso

  • hace 5 horas
  • 1 Min. de lectura

17 de marzo 2026


Afanarse solo trae problemas. Cuando intentamos correr más rápido que Dios, lo único que logramos es cargar el corazón con ansiedad, cansancio y preocupación. Queremos resolver todo de inmediato, tener todas las respuestas hoy y controlar lo que aún no ha sucedido. Pero la vida con Dios no funciona así. Él trabaja paso a paso, proceso a proceso.


Jesús nos enseñó que preocuparnos por el mañana no añade nada bueno a nuestra vida. El afán no soluciona, solo desgasta. Mientras nuestra mente corre, nuestro corazón se llena de temor y olvidamos que Dios ya está en nuestro mañana.


Dios no te está pidiendo que resuelvas todo hoy. Te está pidiendo que confíes hoy. Que des el siguiente paso con fe, aunque no veas todo el camino. Porque cuando caminamos con Dios, cada paso tiene propósito, cada proceso tiene enseñanza y cada día tiene su gracia.


Ora y recuerda: Dios sigue en control.


“Por lo tanto, no se preocupen por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.”— Mateo 6:34 (NVI)


Oración


Señor, hoy dejo delante de ti mis preocupaciones y mis afanes. Ayúdame a confiar en que Tú estás guiando cada paso de mi vida. Dame paz para vivir el presente y fe para descansar en tu control. Amén.



2 comentarios


Myrian Orrego
Myrian Orrego
hace 12 minutos

Gracias Dios descanso en ti con mis preocupaciones sabiendo que tu tienes el control de todo y puedo descansar en paz

Me gusta

Amén 🙏 Gracias Señor por el proceso, gracias por qué sigues al control de todo en mi vida y la vida de mis hijos 🙏🤍

Me gusta
bottom of page