Que Se Haga Tu Voluntad
- hace 2 horas
- 2 min de lectura
Mateo 6:10 "Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo."
Muchas veces oramos pidiéndole a Dios que haga lo que nosotros queremos. Tenemos planes, sueños, tiempos y expectativas. Sin embargo, la verdadera paz no llega cuando Dios cumple nuestra voluntad, sino cuando aprendemos a confiar en la suya.
Jesús nos dio el ejemplo perfecto. En el jardín de Getsemaní, sabiendo el sufrimiento que enfrentaría, oró: "No se haga mi voluntad, sino la tuya." Él entendía que el plan del Padre era mejor, aun cuando no fuera fácil.
Aceptar la voluntad de Dios no significa renunciar a nuestros sueños; significa confiar en que Dios ve más allá de lo que nosotros podemos ver. Lo que hoy parece una puerta cerrada puede ser una protección. Lo que parece una demora puede ser preparación. Lo que parece una pérdida puede ser el comienzo de algo mucho mejor.
Cuando rendimos nuestros planes a Dios, dejamos de vivir cargados por la ansiedad de controlar todo. Descansamos en la certeza de que el Padre es bueno, sabio y fiel. Su voluntad nunca busca destruirnos; busca transformarnos, acercarnos más a Él y llevarnos al propósito para el cual fuimos creados.
Hoy, más que pedirle a Dios que bendiga nuestros planes, pidámosle que nuestro corazón esté dispuesto a abrazar los suyos.
Oración
Señor, hoy rindo delante de Ti mis deseos, mis planes y mis expectativas. Ayúdame a confiar en que tu voluntad es perfecta, aunque no siempre la entienda. Dame un corazón humilde para seguirte y la fe para creer que tus caminos son mejores que los míos. Que en cada decisión de mi vida pueda decir con sinceridad: "Que se haga tu voluntad". En el nombre de Jesús, amén.



Comentarios