top of page

Traten a otros como quieren ser tratados

6 de febrero


“Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con mayor razón Dios, su Padre que está en el cielo, dará buenas cosas a quienes se las pidan.Traten a los demás como ustedes quieran ser tratados, porque eso nos enseña la Biblia.”— Mateo 7:11–12 (TLA)


Jesús nos revela primero el corazón del Padre antes de hablarnos de cómo tratar a los demás. Nos recuerda que Dios es un Padre bueno, generoso, cercano, que da cosas buenas incluso a personas imperfectas. Desde ahí nace este llamado tan profundo: tratar a otros como queremos ser tratados.


Lo impactante es que Dios nos ama aun cuando no creemos, cuando fallamos o cuando no respondemos como deberíamos. Su amor no depende de nuestro comportamiento. Y ese mismo amor es el que Él quiere formar en nosotros para extenderlo a los demás.


Tratar con amor a quienes no creen en Dios, a quienes piensan distinto o incluso a quienes nos han herido, parece una locura. Va en contra de la lógica humana. Pero justamente ahí es donde nos parecemos más a Él. Cuando respondemos con gracia en lugar de juicio, con paciencia en lugar de rechazo, reflejamos al Padre.


No se trata solo de buena educación o de ser “amables”, sino de vivir desde una identidad transformada. Amamos porque primero fuimos amados. Tratamos bien porque hemos recibido misericordia. Cada acto de amor se convierte en una predicación silenciosa del evangelio.


Oración:


Padre, gracias porque Tú eres bueno conmigo aun cuando fallo. Enséñame a tratar a los demás con el mismo amor, paciencia y gracia que Tú tienes conmigo. Quiero parecerme más a Ti y reflejar Tu corazón en cada relación. Amén.

bottom of page