DIOS, CORRÍGEME
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29 de julio
Hijo mío, no desprecies la disciplina del Señor, ni te ofendas por sus reprensiones, porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido. Proverbios 3:11-12
La corrección también es amor
Vivimos en una cultura donde la corrección suele verse como rechazo. Si alguien nos confronta, inmediatamente pensamos que no nos ama, que nos juzga o que está en nuestra contra. Pero con Dios sucede todo lo contrario: cuando Él corrige, está demostrando que aún está formando nuestro corazón.
Lo más peligroso no es que Dios nos corrija. Lo verdaderamente peligroso sería que nos dejara seguir por un camino equivocado sin intervenir.
Hay oraciones que transforman una vida, y una de ellas es:
"Señor, corrígeme."
No porque disfrutemos el proceso, sino porque entendemos que la santidad vale más que la comodidad.
Dios no corrige para humillarte
Cuando Dios confronta un pecado, una actitud, un orgullo o una decisión equivocada, nunca lo hace para avergonzarte.
Él corrige para:
Protegerte de consecuencias mayores.
Moldear tu carácter.
Acercarte más a Él.
Prepararte para aquello que ha prometido.
La disciplina de Dios siempre tiene un propósito redentor.
David entendió el valor de la corrección
Después de caer gravemente en pecado, David no huyó de Dios. Al contrario, pidió que Dios transformara su interior.
"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu."Salmo 51:10 (NVI)
David comprendió que el verdadero problema no era solamente lo que había hecho, sino el estado de su corazón.
A veces la respuesta a tu oración no será un milagro...será una corrección.
Quizás has estado pidiendo que Dios cambie tus circunstancias, mientras Él quiere cambiar primero tu carácter. Porque un carácter transformado puede sostener una bendición que un corazón inmaduro terminaría destruyendo. No rechaces la voz que te confronta. Tal vez es Dios evitando que pierdas aquello por lo que tanto has orado.
Oración
Padre, hoy no quiero pedirte solamente bendiciones; también quiero pedirte que me corrijas cuando sea necesario. Examina mi corazón y muéstrame aquello que debo cambiar. Quita de mí el orgullo que me impide escuchar tu voz y dame un espíritu humilde para aceptar tu disciplina. Moldea mi carácter, aunque el proceso sea difícil. Prefiero una corrección que me acerque a Ti, antes que una falsa tranquilidad que me aleje de tu voluntad. En el nombre de Jesús. Amén.



AMÉN, Señor corrígeme interior y exteriormente,y saca de mi cuerpo y alma todo lo que me hace daño y no ser débil a ninguna tentación,y aleja de mi lo que no me sirve,te lo pido en el nombre de tu hijo amado Jesús AMÉN
Amen. Gracias mi Señor, ayudame Señor y muéstrame todo aquello que debo cambiar. Llévate todo aquello que impide que tenga un corazón humilde para escuchar tu voz.
Amén 🙏
Señor mio y Dios mio te pido de çorazonsi algo te ofendo corrígeme así sea durante corrección