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Dios es quien restituye

  • hace 1 día
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17 de julio


Joel 2:25 Yo les compensaré por los años en que todo lo devoró la langosta, la oruga, el saltón y el pulgón, mi gran ejército que envié contra ustedes.


A veces sentimos que hemos perdido demasiado: años, oportunidades, relaciones, sueños o incluso la paz. Miramos hacia atrás y pensamos que ya es demasiado tarde para recuperar lo que un día tuvimos. Pero Dios no trabaja bajo nuestros límites. Él tiene el poder de restaurar lo que parecía irrecuperable.


La restitución de Dios no siempre significa que regresará exactamente lo que perdimos. Muchas veces significa que Él nos dará algo aún mejor. José perdió años de libertad, Job perdió sus bienes y su familia, y Noemí perdió a su esposo e hijos. Sin embargo, Dios escribió un nuevo capítulo para cada uno de ellos. Lo que parecía el final terminó siendo el escenario donde Dios mostró su fidelidad.


Quizá hoy llevas el peso de una decisión equivocada, de una herida o de una temporada difícil. No permitas que el pasado defina tu futuro. Si permaneces cerca del Señor, Él puede tomar tus ruinas y convertirlas en un testimonio de su gracia. Lo que tú no puedes reconstruir con tus fuerzas, Dios puede restaurarlo con su poder.


Confía en los tiempos de Dios. Él no ha olvidado tu historia. El mismo Dios que promete restituir sigue obrando hoy. Tal vez el proceso sea lento, pero su restauración siempre llega en el momento perfecto.


Oración


Señor, gracias porque eres un Dios que restaura y hace nuevas todas las cosas. Hoy pongo delante de ti mis pérdidas, mis heridas y todo aquello que siento que nunca volveré a recuperar. Ayúdame a confiar en que tus planes son mejores que los míos y que aún estás escribiendo mi historia. Restituye mi corazón, fortalece mi fe y enséñame a esperar en ti con esperanza. En el nombre de Jesús. Amén.

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