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Dios, tú eres mi protector

6 sept
2 min de lectura

Hay momentos en los que sentimos que necesitamos protegernos de todo: de las personas que quieren hacernos daño, de las circunstancias que no podemos controlar, de las noticias que nos llenan de temor y hasta de nuestros propios pensamientos. Pero la Palabra de Dios nos recuerda que nuestra seguridad no depende de tener todo bajo control, sino de saber quién está cuidándonos.


El salmista declaró: El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente (Salmo 91:1). No dice que nunca enfrentaremos dificultades, sino que existe un lugar de refugio al cual podemos correr. Dios mismo se convierte en nuestro escondedero, nuestra sombra y nuestra seguridad.


David conocía muy bien lo que significaba necesitar protección. Por eso pudo decir: Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio (Salmo 18:2). David no estaba diciendo que nunca tendría enemigos; estaba declarando que ningún enemigo era más grande que el Dios que lo protegía.


A veces queremos conocer exactamente qué va a suceder mañana para sentirnos seguros. Queremos tener todas las respuestas, controlar cada situación y saber cómo terminará cada problema. Pero la fe nos enseña algo diferente: no necesitamos conocer el camino completo cuando conocemos al que va delante de nosotros.


El Salmo 121 dice: Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha (Salmo 121:5). Qué hermoso saber que Dios no solamente observa desde lejos. Él guarda, acompaña y permanece cerca. Cuando sales, Él está contigo. Cuando regresas, Él está contigo. Cuando tienes miedo, Él sigue siendo Dios.


Esto no significa que nunca enfrentaremos momentos difíciles. Jesús mismo dijo: En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo (Juan 16:33). Nuestra seguridad no está en una vida sin problemas, sino en una vida acompañada por Dios en medio de ellos.


Quizá hoy no sabes cómo se resolverá una situación. Quizá hay cosas que están fuera de tu control. Pero puedes descansar en esta verdad: Dios sigue siendo tu protector incluso cuando tú no puedes ver de qué te está protegiendo.


Hay batallas que nunca conocerás porque Dios las detuvo antes de que llegaran a ti. Hay puertas que cerró porque sabía lo que había detrás. Hay caminos de los que te apartó porque vio aquello que tú todavía no podías ver.


Por eso hoy puedes decir con confianza: Dios, tú eres mi protector. No voy a vivir dominado por el temor, porque mi vida está en tus manos.


Como declara el Salmo 46:1: Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.


No estás solo. No tienes que enfrentar cada batalla con tus propias fuerzas. El Dios que te guarda permanece contigo.


3 comentarios


El Señor es el que cuida de mi 🙏🏻🙏🏻🙏🏻

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DIOS ES MI PROTECTOR EN LA ENTRADA Y SALIDA

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Amén 🙏 Tu eres mi guardian, Eres mi protector, El que nunca duerme 🙏🤍 Que tu reino venga a mi vida y haz tú obra completa en mi🤍

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