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¿Quién gobierna tu vida?

  • 11 jul
  • 2 min de lectura

11 de julio


Hay una pregunta que vale la pena hacernos con total sinceridad: ¿qué o quién está gobernando mi corazón?


Cuando hablamos de "gobernar", nos referimos a aquello que dirige nuestras decisiones, determina nuestras reacciones y termina marcando la forma en la que vivimos. Todos somos gobernados por algo. La diferencia está en si ese gobierno nos acerca a Dios o nos aleja de Él.


Lo más importante es entender que ese gobierno no suele ser impuesto. En la mayoría de los casos, es una decisión que tomamos. Elegimos a quién escuchar, qué creer y qué permitimos que tenga autoridad sobre nuestra vida.


Por eso hoy quiero invitarte a hacer una pausa y preguntarte con honestidad: ¿qué está sentado en el trono de tu corazón?


Hay personas que viven gobernadas por la opinión de los demás. No toman una decisión sin antes buscar aprobación. Viven con miedo al rechazo, dudan de lo que Dios les ha mostrado y terminan obedeciendo más a las personas que al Señor.


Eso fue exactamente lo que le ocurrió a Saúl.


1 Samuel 15:24 (PDT)

Entonces Saúl le dijo a Samuel: "He pecado. No obedecí los mandatos del Señor ni hice lo que me dijiste. Tenía miedo del pueblo y les hice caso."


Saúl no perdió el rumbo porque no conociera la voluntad de Dios. La perdió porque permitió que la voz del pueblo tuviera más autoridad que la voz del Señor.


No permitas que las críticas, la presión o el deseo de agradar a todos gobiernen tu vida. Las personas pueden opinar, juzgar o incluso rechazarte, pero ninguna de esas voces debe ocupar el lugar que solo le pertenece a Dios.


También hay quienes viven gobernados por sus emociones. Cuántas veces hemos dicho: "Sentí hacerlo y por eso lo hice". Sin embargo, no todo lo que sentimos es correcto. Las emociones son reales, pero no siempre dicen la verdad.


Cuando Jesús ocupa el lugar correcto en nuestro corazón, todo lo demás encuentra su lugar. Las emociones se ordenan. La opinión de las personas pierde autoridad. El pecado deja de reinar. La paz comienza a dirigir nuestras decisiones.


No le entregues el gobierno de tu vida a nada ni a nadie que no sea Dios. Todo lo demás terminará confundiéndote, agotándote o llevándote por caminos equivocados. Solo Dios gobierna para tu bien, porque Él conoce el final desde el principio y siempre guía con amor, sabiduría y verdad.


Oración


Señor, hoy quiero entregarte nuevamente el gobierno de mi corazón. Perdóname por las veces que permití que el miedo, las emociones, la opinión de los demás o el desconocimiento dirigieran mi vida. Hoy decido darte el primer lugar. Que sea tu paz la que gobierne mis pensamientos, tus palabras las que dirijan mis decisiones y tu Espíritu quien conduzca cada paso que dé. En el nombre de Jesús. Amén.


8 comentarios


Solo Tú diriges mis decisiones y mi caminar 🙏🏻🙏🏻

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Señor que nada diferente a tu voluntad sea la que guié mis decisiones 🙌

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Hola bendiciones MINISTERIO PURO DIOS mi Señor gracias por que tú estás en mi vida amén 🙏

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AMÉN amén amén

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Gracias mi Señor, ayúdame Señor a recordarme siempre que eres tu quien debe dirigir mi vida. Perdóname cuando le he dado prioridad a mis emociones y a algunas personas para que influyan en mis decisiones.

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