top of page

Cuando Dios no te saca, pero cambia tu manera de estar ahí

hace 2 días
3 min de lectura

Hay momentos en los que le pedimos a Dios que nos saque de una situación, de un lugar, de una temporada o incluso de una relación, y la respuesta de Dios parece ser no. Seguimos ahí. El problema no desaparece, la puerta no se abre, las circunstancias no cambian y comenzamos a preguntarnos si Dios realmente está haciendo algo. Pero a veces Dios no cambia inmediatamente el lugar donde estamos porque primero quiere cambiar la manera en la que estamos ahí.


Pablo escribió en Filipenses 4:11-12 que había aprendido a vivir con mucho y con poco, con abundancia y con necesidad. Eso significa que su estabilidad no dependía de que las circunstancias fueran ideales. Pablo había aprendido algo que nosotros muchas veces queremos evitar: Dios puede enseñarnos a estar bien en un lugar que todavía no ha cambiado.


Hay una diferencia enorme entre estar en una situación difícil y permitir que esa situación gobierne nuestro corazón. Puedes seguir enfrentando el mismo problema, pero ya no reaccionar de la misma manera. Puedes seguir esperando una respuesta, pero sin desesperarte. Puedes seguir en medio de una presión, pero sin perder la paz. Puedes seguir rodeado de personas difíciles, pero sin convertirte en una persona difícil. Puedes seguir esperando que Dios abra una puerta, pero mientras tanto aprender a caminar correctamente por la puerta en la que ya estás.


José es un ejemplo impresionante de esto. Dios no lo sacó inmediatamente del lugar donde estaba. Pasó de ser vendido por sus hermanos a convertirse en esclavo, y después terminó en prisión. Pero en cada lugar donde estuvo, algo en José permaneció firme. Génesis 39:21 dice que, aun estando en la cárcel, el Señor estaba con José. La presencia de Dios no desapareció porque la situación fuera injusta. José no necesitaba salir de la cárcel para que Dios estuviera con él.


Tal vez estás orando para que Dios cambie tu circunstancia, pero Dios está trabajando primero en tu postura. Porque si Dios solamente cambia el lugar, pero tú sigues siendo el mismo, probablemente terminarás llevando los mismos conflictos a la siguiente temporada. A veces queremos una nueva puerta cuando Dios está formando en nosotros la capacidad de atravesarla correctamente.


Romanos 12:2 habla de la transformación mediante la renovación de nuestra mente. Es interesante que Pablo no comienza hablando de cambiar las circunstancias, sino de cambiar la manera de pensar. Porque muchas veces Dios comienza su obra desde adentro. Antes de cambiar lo que tienes alrededor, puede cambiar lo que sucede dentro de ti.

Quizá todavía estás esperando que Dios te saque, pero mientras esperas, pregúntale qué quiere enseñarte ahí. Qué está formando en ti. Qué reacción necesita morir. Qué actitud necesita cambiar. Qué dependencia necesita crecer. Qué parte de tu carácter está siendo trabajada precisamente porque esa situación te está obligando a confiar en Él de una manera que no habías aprendido antes.


No confundas permanecer con estar estancado. Hay temporadas en las que Dios no te está diciendo vete, sino aprende a permanecer conmigo aquí. No siempre la señal de que Dios está contigo es que todo se vuelve fácil. A veces la señal es que, aunque todo sigue siendo difícil, tú ya no eres la misma persona que comenzó esa temporada.


Jesús no prometió que nunca tendríamos problemas. Prometió algo mucho más profundo: su presencia en medio de ellos. En Juan 16:33 dijo que en este mundo tendríamos aflicciones, pero también nos recordó que Él ha vencido al mundo. Nuestra esperanza no está en controlar cada circunstancia, sino en saber quién está con nosotros mientras las atravesamos.


Hoy quizá Dios no quiere sacarte todavía. Quizá quiere enseñarte a estar ahí sin perderte a ti mismo, sin perder la fe, sin perder la paz y sin perder de vista quién es Él. Y cuando llegue el momento de salir, no solamente habrás salido de una situación; habrás salido siendo una persona diferente.


Oración


Dios, enséñame a reconocer lo que estás haciendo en mí mientras espero que cambies lo que está a mi alrededor. Si todavía no es el momento de salir, dame la gracia para permanecer correctamente. No permitas que una temporada difícil transforme mi corazón en algo que Tú nunca quisiste formar en mí. Renueva mi mente, fortalece mi fe y ayúdame a descubrir qué quieres enseñarme en este lugar. Si tengo que esperar, enséñame a esperar. Si tengo que permanecer, enséñame a permanecer. Y cuando llegue el momento de avanzar, quiero hacerlo siendo una persona más madura, más firme y más parecida a Ti. Amén.

4 comentarios


RUBY ANABEL Ceron
RUBY ANABEL Ceron
hace 2 días

Señor que ninguna circunstancia gobierne mi corazón y no me permita discernir lo que estás trabajando. Tú prometiste que siempre estarás conmigo♥️

Me gusta

Amén 🙏🏽 🤍Gracias Señor por lo que estás haciendo en mí.

Me gusta

Liliana Sanchez
Liliana Sanchez
hace 2 días

Hola bendiciones MINISTERIO PURO DIOS mi Señor Jesucristo gracias así es 😘 total definitivo y para siempre ♾️ ❣️ ❣️ ❣️

Me gusta

Myrian Orrego
Myrian Orrego
hace 2 días

Dios a esperar tu respuesta con paciencia porque tu estas trabajando en mi respuesta y tu abrirás la puerta

Me gusta
bottom of page