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DOPAMINADOS

2 de febrero 2026


Vivimos en una época dopaminada. Todo compite por nuestra atención: likes, aplausos, resultados rápidos, reconocimiento, logros visibles. Cada notificación activa una pequeña dosis de dopamina que nos hace sentir importantes, vistos, exitosos. El problema no es la dopamina en sí, sino cuando se vuelve el motor de nuestra vida. Cuando empezamos a vivir para sentirnos bien en lugar de vivir para hacer el bien.


Poco a poco, esos picos constantes inflan algo peligroso: el orgullo. Nos volvemos dependientes de la aprobación, de la comparación, de tener razón, de destacar. Y sin darnos cuenta, empezamos a caminar cargados. Cargados de ego, de autosuficiencia, de “yo puedo solo”, de “mírame”. Exactamente como un camello lleno de bultos intentando pasar por el ojo de una aguja.


Jesús lo dijo así en Evangelio de Mateo 19:24“De nuevo les digo que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios.”

No se trata solo de dinero. Se trata de todo aquello que nos hace sentir grandes por fuera, pero rígidos por dentro. La dopamina alta nos promete satisfacción, pero nos roba sensibilidad espiritual. Nos hace reaccionar rápido, pero escuchar poco. Nos da placer inmediato, pero nos quita humildad. Y el Reino de Dios no se hereda por velocidad ni por éxito, sino por dependencia.


El orgullo es silencioso. No grita, se disfraza. A veces se ve como “seguridad”, otras como “madurez”, otras como “no necesito a nadie”. Pero el orgullo siempre pesa. Y lo pesado no pasa por el ojo de la aguja. Solo pasa lo que se vacía, lo que se rinde, lo que se hace pequeño.


Dios no nos llama a dejar de sentir, sino a ordenar lo que sentimos. A bajar el volumen de la dopamina para subir la voz del Espíritu. A dejar de comportarnos como camellos cargados y volver a ser hijos sencillos, ligeros, dependientes.


Porque el Reino no es para los dopaminados por el ego, sino para los quebrantados de corazón. No para los que se sienten llenos, sino para los que reconocen que lo necesitan todo de Dios.


Oración


Señor, hoy reconozco que muchas veces he vivido dopaminado por el aplauso, por el control, por sentirme suficiente. Vacía mi corazón de orgullo, de cargas innecesarias y de dependencias falsas. Enséñame a caminar ligero, humilde y sensible a Tu voz. Prefiero perder estímulos que perder Tu presencia. Hazme pequeño para poder entrar, y libre para poder seguirte. Amén.


Escucha el mensaje completo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=la3p0IyegtM

8 comentarios


RUBY ANABEL Ceron
RUBY ANABEL Ceron
hace 2 días

Amén, tu nos quieres humildes!!!

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Lili Becker
Lili Becker
hace 2 días

Hola gracias 😊 bendiciones mi Señor quiero ser libre para seguirte cada día y estar en tu presencia amén.

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Amén

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Gracias por revelarme a través de este mensaje que es necesario liberar mi vida de tanta dopamina que es sutil pero me aleja de Tu corazón mi Jesús

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Amén 🙏🏼 Que yo mengue para que crezcas Tu mi Señor 🙏🏼🤍

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