La temporada en la que nada parece estar pasando
Hay temporadas en las que parece que nada está pasando. No hay grandes cambios, no hay respuestas evidentes, no aparecen nuevas oportunidades y pareciera que todo está exactamente en el mismo lugar. Sigues orando, sigues trabajando, sigues intentando hacer las cosas bien, pero pasan los días y no ves resultados. Y en medio de ese silencio puedes comenzar a pensar que Dios se olvidó de ti o que estás perdiendo el tiempo.
Pero no todo lo que está quieto está muerto.
Hay procesos que suceden debajo de la superficie. Una semilla puede pasar mucho tiempo bajo tierra antes de que alguien vea algo creciendo. Desde afuera parece que no está pasando nada, pero debajo de la tierra hay raíces desarrollándose. De la misma manera, hay temporadas de tu vida en las que Dios puede estar trabajando en cosas que todavía no tienes la capacidad de ver.
Nos hemos acostumbrado a pensar que si Dios está haciendo algo, necesariamente tiene que sentirse grande. Queremos señales, resultados, puertas abiertas y cambios visibles. Pero muchas veces Dios trabaja de maneras silenciosas. Forma carácter antes de entregar responsabilidad, prepara el corazón antes de abrir una puerta y desarrolla raíces antes de permitir que aparezcan frutos.
Quizás estás frustrado porque pensabas que a estas alturas ya estarías en otro lugar. Pensabas que tendrías otra relación, otro trabajo, otro proyecto, otra estabilidad o una respuesta que todavía no ha llegado. Y mientras comparas tu vida con la de los demás, puedes comenzar a sentir que estás atrasado. Pero tu proceso no pierde valor simplemente porque todavía no sea visible.
Jesús pasó treinta años de su vida antes de comenzar públicamente su ministerio. La Biblia no presenta esos años como tiempo perdido. También hubo temporadas de preparación, silencio y crecimiento que no parecían extraordinarias, pero eran parte de lo que vendría después.
No desprecies los días ordinarios. No pienses que porque hoy no ocurrió algo extraordinario, Dios no está haciendo nada. Hay cosas que se construyen precisamente en esos días donde nadie aplaude, donde no hay resultados inmediatos y donde solamente tienes que seguir siendo fiel.
Tal vez esta temporada no se trata de avanzar rápidamente, sino de echar raíces. Tal vez Dios está enseñándote a permanecer cuando no tienes motivación, a confiar cuando no tienes respuestas y a seguir caminando cuando todavía no puedes ver el resultado.
No necesitas convertir cada día en una evidencia de que estás avanzando. Algunas veces crecer también significa permanecer, aprender, descansar, esperar y permitir que Dios haga en silencio lo que todavía no puedes ver.
Así que si hoy sientes que nada está pasando, no concluyas demasiado rápido que Dios no está haciendo nada. Puede que todavía no veas el fruto porque Dios está trabajando en las raíces.
Y cuando llegue el momento de verlo, quizás entenderás por qué necesitabas esta temporada.
Oración
Dios, ayúdame a confiar en ti cuando no vea resultados. Cuando sienta que estoy detenido, recuérdame que no todo crecimiento es visible. Dame paciencia para esperar, disciplina para seguir siendo fiel y paz para no compararme con el proceso de los demás. Si estás trabajando en mí en silencio, ayúdame a no abandonar el proceso solamente porque todavía no puedo ver el fruto. Enséñame a confiar también en las temporadas donde aparentemente nada está pasando. Amén.



AMÉN 🙏🏻 🙏🏻
Señor, confío en ti en cada temporada. Tu estas trabajando a profundidad 🪴
Hola bendiciones MINISTERIO PURO DIOS mi Señor Jesucristo prepárame para tú proceso en mi vida amén ❣️❣️❣️
Amén
Espero y Confío en ti mi Amado 🤍