Cuidado con los ídolos
Cuando escuchamos la palabra ídolo, muchas veces pensamos en una estatua, en una imagen o en algo que pertenece a otra época. Pero los ídolos también pueden existir en el corazón. Un ídolo es cualquier cosa que comienza a ocupar el lugar que solamente le corresponde a Dios.
Puede ser una persona, una relación, el dinero, el trabajo, el éxito, la aprobación de otros, tus planes, tu imagen o incluso algo bueno que Dios te permitió tener. El problema no siempre está en aquello que amas, sino en el lugar que ocupa dentro de ti.
A veces no nos damos cuenta de que algo se convirtió en un ídolo hasta que Dios nos pide soltarlo. Mientras todo está bien, pensamos que simplemente lo disfrutamos, pero cuando sentimos que podemos perderlo, aparece el miedo, la ansiedad y la desesperación. Ahí podemos descubrir que ya no solamente tenemos algo; ese algo nos tiene a nosotros.
Génesis 22 muestra a Abraham enfrentando precisamente ese tipo de prueba. Isaac era un regalo que Dios mismo le había dado, pero incluso un regalo de Dios puede convertirse en algo que ocupa un lugar que no le corresponde. Abraham tuvo que aprender que su confianza debía estar en el Dios que había dado la promesa, no solamente en la promesa.
Y esto también puede pasarnos. Podemos pedirle tanto a Dios por algo que, cuando finalmente lo recibimos, comenzamos a vivir para conservarlo. Queremos una relación y después nuestra vida comienza a girar alrededor de esa persona. Queremos éxito y después nuestra identidad depende de nuestros resultados. Queremos estabilidad y después nuestro mayor temor se convierte en perder aquello que nos hace sentir seguros.
El peligro de un ídolo es que al principio parece una bendición, pero lentamente comienza a convertirse en una necesidad. Ya no dices Dios, quiero esto; empiezas a vivir como si dijeras Dios, necesito esto para estar bien.
Por eso debemos revisar constantemente nuestro corazón. Preguntarnos qué cosa nos roba la paz cuando sentimos que podemos perderla, qué cosa ocupa nuestros pensamientos constantemente, qué cosa estamos dispuestos a desobedecer a Dios para conservar y qué cosa sentimos que no podríamos ser felices sin ella.
Dios no quiere quitarte todo lo que amas. Quiere enseñarte a amar las cosas sin convertirlas en dioses. Porque cuando algo ocupa el lugar de Dios, incluso una buena bendición puede terminar gobernando tu vida.
Cuida tu corazón. No permitas que aquello que Dios puso en tus manos termine ocupando el lugar de Dios en tu corazón.
Oración
Dios, examina mi corazón y muéstrame aquello que he colocado por encima de ti. Si alguna persona, sueño, relación, logro o posesión está ocupando un lugar que solamente te pertenece a ti, ayúdame a reconocerlo y a entregártelo. Enséñame a disfrutar tus bendiciones sin convertirlas en mi fuente de identidad, seguridad o felicidad. Que nada en mi vida sea más importante que tu presencia. Amén.



Tu presencia en mi vida es lo más importante 🙏🏻🙏🏻
Señor para mí tú Presencia es lo más Valioso, importante y necesario. AMEN AMÉN !!!!
Hola bendiciones MINISTERIO PURO DIOS mi Señor Jesucristo que nada en mi vida sea más importante que tú presencia amén ❤️ ❤️ ❤️
Amén 🙏
Señor cuida mi corazón, que nada ocupe tu lugar♥️