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Quizás el problema no es que no tengas fe

hace 6 días
2 min de lectura

Quizás llevas demasiado tiempo preguntándote por qué no puedes avanzar. Has orado, has buscado a Dios, has intentado confiar y aun así hay algo dentro de ti que permanece detenido. Entonces comienzas a pensar que tal vez te falta fe, que quizás no estás creyendo lo suficiente o que Dios está esperando que tengas una confianza más grande antes de responderte.


Pero puede que el problema no sea tu fe.


Puede que tengas fe, pero estés agotado. Puede que creas en Dios, pero estés intentando controlar cómo tiene que responderte. Puede que confíes en Él, pero todavía estés aferrado a una respuesta específica. Hay una diferencia entre creer que Dios puede hacer algo y aceptar que también puede decidir hacerlo de una manera diferente a la que esperabas.


Los discípulos estuvieron en una barca durante una tormenta y, aun teniendo a Jesús con ellos, tuvieron miedo. Su miedo no significaba que habían dejado de creer en Dios. Significaba que eran humanos enfrentando algo que estaba fuera de su control.


A veces pensamos que tener fe significa nunca sentir miedo, nunca tener dudas, nunca cansarnos o nunca llorar. Pero la fe no consiste en la ausencia de emociones difíciles. La fe consiste en seguir llevando esas emociones hacia Dios.


Quizás no necesitas tener una fe perfecta. Quizás necesitas dejar de exigirte sentir una certeza absoluta antes de dar el siguiente paso. Puedes tener preguntas y seguir caminando. Puedes sentir miedo y seguir confiando. Puedes estar cansado y seguir orando. Puedes no entender lo que Dios está haciendo y aun así decidir no soltarlo.


Incluso aquel hombre que le dijo a Jesús creo; ayúdame en mi poca fe estaba siendo completamente honesto. No escondió su lucha ni intentó aparentar una confianza que no sentía. Le llevó a Jesús exactamente lo que tenía.


Y quizás eso es lo que Dios quiere de ti hoy.


No una versión de ti que nunca duda, nunca se cansa y siempre tiene respuestas. Quiere tu corazón real. La fe también puede sonar como una oración sencilla: Dios, todavía no entiendo, todavía tengo miedo, todavía me cuesta, pero sigo aquí.


No confundas estar cansado con estar lejos de Dios. No confundas tener preguntas con haber perdido la fe. No confundas llorar con dejar de confiar.


Quizás tu problema no es que tengas poca fe. Quizás estás atravesando algo que requiere que aprendas a confiar en Dios de una manera más profunda, no porque Él haya dejado de ser bueno, sino porque estás aprendiendo que tu seguridad no depende de entenderlo todo.


Oración


Dios, tú conoces mi corazón y sabes las veces que he tenido miedo, dudas y cansancio. Ayúdame a no sentir vergüenza por lo que todavía estoy procesando. Enséñame a confiar en ti incluso cuando no entienda tus tiempos ni tus respuestas. No quiero fingir una fe que no tengo; quiero entregarte la fe que sí tengo y permitir que tú la hagas crecer. Cuando me sienta débil, recuérdame que todavía puedo caminar contigo. Amén.

8 comentarios


Adriana Malagon
Adriana Malagon
hace 5 días

Tus tiempos son perfectos. Ayúdame a entenderlos y no perder mi Fe 🙏🏻🙏🏻🙏🏻

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Amén y Amén....


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Ismael Ramos
Ismael Ramos
hace 6 días

AMÉN, Señor enséñame a tener Fé y a no ser débil a esta atadura que me ha hecho tanto daño en el transcurso de mi vida, Salud y prosperidad te lo pido en el nombre de tu hijo amado Jesús AMÉN

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RUBY ANABEL Ceron
RUBY ANABEL Ceron
hace 6 días

Enséñame a permanecer en ti y seguir confiando aunque no entienda. Tú sabes a donde me llevas🙌

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Liliana Sanchez
Liliana Sanchez
hace 6 días

Hola bendiciones MINISTERIO PURO DIOS confiar en Dios de una manera más profunda y aprender que mi seguridad no depende de tenerlo todo amén ❤️ ❤️ ❤️

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